Solucionado el problema de presión de agua en el Cerrillo de Pago de Berja “gracias a la voluntad del alcalde”

Las lluvias acaecidas el pasado mes de diciembre tuvieron tal virulencia que destrozaron una importante tubería que atravesaba la Rambla de Julbina. Esta rotura provocó que durante varias semanas la presión de agua que llegaba a la zona del Cerrillo de Pago, la Fuente de Toro y Rigualte mermara considerablemente en determinados momentos del día.


Desde un primer momento, el Equipo de Gobierno Municipal abordó el problema para buscar la mejor solución posible, velando siempre por el interés de los vecinos y por la adecuada gestión del presupuesto municipal. De este modo, el alcalde, Antonio Torres, se reunió nada más conocerse la rotura con el responsable de la empresa Aqualia en Berja. Esta compañía, que recibió la adjudicación del Servicio de Agua Potable de la localidad de manos de la última corporación socialista, planteó el problema de si la sustitución de la tubería era una renovación o una restitución. El matiz tenía una gran importancia, puesto que de clasificar la obra de un modo u otro dependía quien debía hacer frente al considerable gasto. Si se trataba de una restitución, debía costearse por la empresa Aqualia, mientras que de considerarse una renovación, debería ser el Ayuntamiento quien corriese con el gasto. Finalmente, tras largas consultas jurídicas y negociaciones, se llegó a un acuerdo con la empresa Aqualia, de tal modo que del presupuesto original, gracias a la gestión del alcalde, se ha logrado ahorrar unos treinta mil euros a las arcas municipales, y en definitiva, a todos los vecinos de Berja.


Mientras tanto, conociendo la situación perfectamente por el acceso que tienen a la documentación municipal, el PSOE de Berja, según Antonio Torres, se ha dedicado a “buscar el oportunismo político, e intentar hacer ver a los vecinos que eran ellos quienes instaban a la solución al problema, cuando no había nada más lejos de la realidad”. El alcalde virgitano afirma que “cuando ya se había decidido la intervención, e incluso habían visto descargarse las tuberías para la reparación, comenzaron una campaña de recogida de firmas con el fin de atribuirse el mérito”. Torres lamenta que “Isabel Arévalo y los suyos van a lo fácil, porque «tiran con pólvora del rey», y les da igual que el ayuntamiento deba desembolsar miles de euros, con tal de sacar ventaja política de la situación”. Desde el Equipo de Gobierno Municipal se destaca que “si la situación se hubiese gestionado por la señora Arévalo, los virgitanos tendrían que haber pagado de sus impuestos treinta mil euros más que, gracias a la gestión del alcalde, se han ahorrado. Antonio Torres vela por los intereses de todos los vecinos de Berja, mientras que Isabel Arévalo sólo defiende los del PSOE y hace gala de uno de sus principales conceptos administrativos, el de que «el dinero público no es de nadie». Si por ellos fuese, el ayuntamiento de Berja volvería a endeudarse, a guardar facturas en los cajones y a no pagar a las empresas”.